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¿Qué tensión arterial deben tener las personas mayores?
¿Qué tensión arterial deben tener las personas mayores?
La tensión arterial en personas mayores es un indicador esencial del estado de salud cardiovascular. Con el envejecimiento, las arterias pierden elasticidad y el corazón necesita más esfuerzo para bombear sangre, lo que puede provocar variaciones en los valores normales. Conocer los rangos adecuados y aprender a medirla correctamente es clave para prevenir complicaciones como el ictus o la insuficiencia cardíaca.
Tensión arterial en mayores: valores de referencia y cómo se interpretan
La tensión arterial se compone de dos cifras: la sistólica (presión máxima cuando el corazón late) y la diastólica (presión mínima entre latidos). En personas mayores, el rango ideal puede variar según su estado general de salud.
Valores orientativos:
- Normal: alrededor de 120/80 mmHg
- Aceptable en mayores: hasta 139/89 mmHg
- Hipertensión: igual o superior a 140/90 mmHg
- Hipotensión: por debajo de 90/60 mmHg
Cada persona es diferente: algunos mayores pueden mantener cifras algo más altas sin riesgo, mientras que otros necesitan un control más estricto. Conviene atender a ciertas enfermedades, como la diabetes en personas mayores, pues a menudo coexiste con la hipertensión.
Hipertensión e hipotensión en personas mayores: riesgos, síntomas y señales de alarma
Antes de hablar de cifras, conviene entender por qué la tensión sube o baja en el día a día, qué riesgos entraña y cuáles son las señales de alarma.
Riesgos de la hipertensión
La presión arterial elevada aumenta las probabilidades de sufrir ictus, infarto o insuficiencia cardíaca. Además, puede dañar los riñones y la visión. Mantenerla bajo control es clave para prevenir el ictus y preservar la salud cerebral y cardiovascular.
Síntomas comunes
A veces la hipertensión no presenta síntomas, pero conviene estar alerta a señales como:
- Dolor de cabeza persistente
- Mareos o visión borrosa
- Palpitaciones o sensación de presión en el pecho
La hipotensión en personas mayores, por su parte, puede causar mareos, desmayos o caídas, sobre todo al levantarse de forma brusca o en periodos de deshidratación.
Señales de alarma a las que estar atento
Si aparecen episodios frecuentes de confusión, cansancio extremo o mareos, es importante consultar al médico. Estos síntomas pueden indicar una alteración de la tensión que requiere ajuste de medicación o revisión del tratamiento.
Cómo medir la tensión arterial en personas mayores en casa (paso a paso y errores frecuentes)
Controlar la tensión en casa permite obtener mediciones más representativas que las tomadas en consulta. Pasos básicos:
- Sentarse cómodamente y descansar al menos 5 minutos antes.
- Colocar el manguito del tensiómetro a la altura del corazón.
- Realizar dos mediciones separadas por un minuto y registrar el promedio.
Algunos errores comunes que suelen cometerse a la hora de medir la tensión arterial son fumar, tomar café o hacer ejercicio antes de la medición, medirsela con las piernas cruzadas o el brazo colocado en una mala posición o usar un manguito demasiado grande o pequeño.
Registrar los valores regularmente ayuda al médico a ajustar tratamientos y prevenir complicaciones.
Factores que afectan la tensión arterial en ancianos: medicación, hidratación y actividad física
La tensión arterial puede variar en función de numerosos factores físicos y emocionales. La alimentación y la hidratación son dos de los más determinantes: mantenerse hidratado y llevar una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras y baja en sal, contribuye a mantener una presión estable.
El tabaco y el alcohol, por su parte, dañan las arterias y reducen la capacidad del cuerpo para autorregular la presión.
La actividad física moderada —como caminar, nadar o practicar yoga adaptado— mejora la circulación y la fuerza del corazón, ayudando a estabilizar los valores de presión.
Otros elementos, como ciertos medicamentos, el estrés o la falta de descanso, también afectan la tensión de forma negativa.
En definitiva, cuidar la tensión arterial no depende de un único hábito, sino de un conjunto de acciones cotidianas. En Caser Residencial ofrecemos ayuda para que las personas mayores y sus familias puedan mantener este equilibrio. Por ejemplo, a través de nuestro servicio de ayuda a domicilio brindamos apoyo profesional y acompañamiento en cada etapa para vivir con salud, energía y tranquilidad.
Fuentes consultadas
- Sociedad Española de Cardiología. (2024). Guía de control de la hipertensión arterial en el adulto mayor. Madrid: SEC.
- Organización Mundial de la Salud. (2023). Hipertensión arterial: diagnóstico y tratamiento. OMS.
- Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. (2023). Recomendaciones sobre el manejo de la tensión arterial en personas mayores. Gobierno de España.
- Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG). (2024). Guía práctica para el control de la presión arterial en el anciano frágil.
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