¿Qué es la Dependencia?

El Consejo de Europa describe en 1998 la dependencia como un estado en el que se encuentran las personas que "por razones ligadas a la falta o la pérdida de capacidad física, psíquica o intelectual tienen necesidad de asistencia o ayudas importantes para realizar las actividades de la vida diaria". La Organización Mundial de la Salud, la define en 1980 como la "restricción o ausencia de la capacidad de realizar alguna actividad en la forma o dentro del margen que se considera normal".

Las personas mayores dependientes tienen en común su necesidad de otras personas para responder a las demandas de la vida cotidiana. Estas personas ven disminuida, en mayor o menor grado, su autonomía personal, esto es, su capacidad para realizar de forma independiente las actividades de la vida diaria. Las personas mayores dependientes se diferencian entre sí en función del grado de dependencia que presentan. Algunas necesitan ayudas mínimas, como, por ejemplo, que les acompañen en algunos desplazamientos, mientras que otras requieren una atención amplia y constante, como es el caso de las que necesitan asistencia en su higiene personal o a las que es necesario darles de comer.

Una persona mayor es dependiente cuando presenta una pérdida más o menos importante de su autonomía funcional y necesita la ayuda de otras personas para poder desenvolverse en su vida diaria.

Frente a una situación de dependencia, se recomienda, ante todo, analizar con la mayor celeridad el estado de la persona. ¿La limitación física es definitiva o temporal?, ¿existe posibilidad de que mejore?, ¿hay riesgo de que se agrave? Cuanto antes se detecta la dependencia, antes se puede atacar y cuanto más tiempo pasa, menos posibilidades existen de recuperación.

LEY 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia.

Ley de dependencia